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En Colombia se han logrado algunos avances, pero desafortunadamente los legisladores que hacen estas leyes y normas no están metidos exactamente en el cuidado. Por ejemplo, está el sistema de cuidado en Bogotá, la red de cuidadoras en Colombia. Pero no tienen una visión de la realidad ya que, para empezar, volvieron a cambiar las tablas de las horas laborales y profesiones, y el cuidador informal nunca aparece. 

Juan Carlos Fernández Díaz

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Entrevista a:

JUAN CARLOS FERNÁNDEZ DÍAZ

Alejandra Lache

Por:

MARIA ALEJANDRA LACHE

¿Qué lo inspiró a trabajar en el área de cuidados? 

Yo llegué a los cuidados por el lado académico, porque soy un profesor ya hace aproximadamente 36 años y como te cuento, llegamos desde el programa de trabajo social a descubrir este tema y como persona me encanta el tema hasta he pensado muchas veces en estudiar como un trabajo social o algo. Como ingeniero ahorita estoy dictando inteligencia artificial y estamos aplicándolo a las personas mayores, a mis estudiantes siempre los llevo a que compartan con las personas mayores, llevándoles música, pasando tiempo con ellos. Entonces estoy enamorado del tema y por eso me dedico a ello.

Mi formación es en ingeniería de sistemas. La visión desde la ingeniería me permitió entrar en el ecosistema del cuidado, pero con una mirada diferente a las personas que están en el mundo sanitario. Eso creo que ha sido una fortaleza porque me ha permitido estudiar y capacitarme en estas áreas. Además, ha sido una fortaleza porque tenemos una visión diferente de las necesidades que se tienen. 

¿Cómo inició su trabajo en el ámbito de los cuidados?

Iniciamos el trabajo con los programas de trabajo social con comunidades dependientes en San Bernardo Cundinamarca (Colombia), y cuando fuimos a hacer las prácticas profesionales laborales, en los lugares que había más oportunidades o donde nos abrían las puertas era en los hogares geriátricos. 

El equipo llegó a hacer actividades de proyectos productivos (economía plateada) y se lograron muchos objetivos positivos con ellos. Sin embargo, cuando las personas de nuestro equipo salían a vacaciones o cuando terminaban su programa, las personas mayores volvían a las mismas condiciones en las que se encontraban antes de nuestra participación. No creo que estuviera bien o mal, pero no hay una integración real entre los hogares y los adultos mayores. Por ejemplo, conocíamos de adultos mayores que se caían en la noche y los cuidadores no se daban cuenta hasta la mañana siguiente cuando les llevaban el desayuno. Por otro lado, logramos una integración en los espacios de desayuno para que se hicieran de forma colectiva. Había una persona mayor que no hablaba nunca y con todo este trabajo empezó a hablar y le encantaba cantar canciones de misa y tenía una voz muy bonita. Sin embargo, cuando terminaban estos procesos de acompañamiento, las personas volvían a su condición anterior. 

Con estos antecedentes, decidimos buscar a una persona que pudiera seguir el proceso de los proyectos productivos y la calidad de vida de las personas mayores. Sin embargo, al mirar los perfiles nos encontramos con personas que se habían dedicado muchos años a los cuidados, pero no realizaban buen cuidado. Por ello, empezamos a notar que nos tocaba formar a cuidadores integrales. Porque dentro del trabajo y las investigaciones que he hecho, un cuidador debe tener más o menos 21 pilares para que puedan ser un cuidador integral, o sea, saber de comunicación, patologías, primeros auxilios, sexualidad, emprendimiento, etc., todo para el beneficio de ellos mismos y el de la persona que están cuidando. 

¿Cuáles considera que son los avances legislativos de Colombia y en la región en relación con el tema de los cuidados?

En Colombia se han logrado algunos avances, pero desafortunadamente los legisladores que hacen estas leyes y normas no están metidos exactamente en el cuidado. Por ejemplo, está el sistema de cuidado en Bogotá, la red de cuidadoras en Colombia. Pero no tienen una visión de la realidad ya que, para empezar, volvieron a cambiar las tablas de las horas laborales y profesiones, y el cuidador informal nunca aparece. Pareciera que están legislando en un mundo ideal. No se está legislando para la señora real, la que vive aquí en Bogotá, en Ciudad Bolívar y que trabaja cuidando en el norte de la ciudad, por lo que tiene que levantarse a las 4 de la mañana a dejar las cosas listas de su casa, porque la mayoría son mujeres cabeza de hogar, con doble jornada laboral y cuidadoras también de sus propios padres. 

Dejando todo listo en el hogar y tomar transporte por hasta dos horas y llegar a su lugar de trabajo, y a las 6pm coger otro transporte por dos horas y llegar al hogar a ayudar a sus hijos con sus tareas del colegio y muchas más actividades. El Estado no legisla sobre estas necesidades reales, porque no las ha visto y porque para el estado estos cuidadores no existen, dejándolos como cuidadores informales. No tienen prestaciones sociales o lo que se ganan les alcanza para el diario, no les alcanza para ahorrar, para pagar salud. Si acaso tienen el SISBEN (Sistema de Identificación de Potenciales Beneficiarios de Programas Sociales), pero ni pensar en cotizar pensión o cesantías para contar en un futuro con este ingreso. Eso es un impensable para ellos.

Es cierto que hay muchos avances legislativos y eso hay que agradecerlo. Ya hay manzanas de cuidado en Bogotá, en programas en Cundinamarca, Boyacá, Antioquia, pero falta mucho. Creo que el mayor problema de esto es que están trabajando sobre la base de un mundo ideal y no sobre la persona cuidadora real. En Colombia hemos avanzado mucho en comparación con otros países de la región, pero falta todavía mucho.

A nivel Latinoamérica, Uruguay tiene algo legislado, es uno de los países con más longevidad de las personas y Colombia se está acercando también. Algunos países quieren profesionalizar el cuidado. Sin embargo, nosotros desde la red latinoamericana no creemos que por ahí sea la solución. Aprender a cuidar no lo vas a hacer sentado en un salón 4 semestres. El cuidado es otra cosa, y desde mi experiencia como decano, vicerrector y una persona que ha estado la mayor parte de su vida en la academia puedo decir que el cuidado no se aprende así. Costa Rica, Chile, México y otros países también han tenido avances, pero a nivel regional aún falta mucho por hacer, empezando por el reconocimiento del trabajo de cuidado como tal, con un pago digno, porque no debe ser informal. 

¿Cuál considera que ha sido el rol de la sociedad civil en la provisión de los cuidados?

El trabajo que se debe realizar inicia precisamente desde la sociedad civil, porque la sociedad civil no reconoce ese trabajo. Muchas veces el cuidador no sabe que es cuidador. El cuidador familiar se olvida de sí mismo como persona y lo ve como una obligación. Se vuelve un trabajo de 24/7, que la salud, que la comida, que los servicios, y no pensamos en nuestra propia realidad, nuestra realización. Yo tengo muchas personas aquí dentro de la red que eran productivas y trabajaban con nosotros y se han retirado porque tienen que cuidar. Con ello se altera la parte económica, la parte afectiva, todo esto se convierte en la realidad de la persona. A la comunidad y a la sociedad todavía les hace falta sensibilizarse en el tema del cuidado.

¿Cuáles piensan que son las áreas de vulneración en materia de derechos humanos de personas mayores y cuidadores?

El reconocimiento a la labor del cuidador y a la condición de la persona mayor. Nosotros como comunidad no estamos preparados para que el vecino tenga Alzheimer y ayudarle a la persona que lo padece. Uno sabe que no aparece de un día para otro. Empiezan a tener problemas y el señor que va a la tienda empieza a pagar doble o les dan mal las vueltas. Es importante una socialización, una sensibilización de que los vecinos sepan que ese señor tiene Alzheimer, entonces cómo le puedo ayudar. Hacer visible la condición de envejecimiento, porque, aunque siguen siendo funcionales no es igual que una persona de 40 años, por ejemplo, porque merece respeto y merece una ayuda humana digna, pasando las calles, subiendo y bajando andenes y diferentes situaciones de la vida diaria. El tema de los cuidados debe ser visible y reconocido por la sociedad. 

¿Con qué actores se ha aliado la red? 

Hemos trabajado en cumplir el objetivo de la red, que es poder hacer visible el trabajo del cuidador y de las personas dependientes. Si nos unimos entre muchos podemos cumplir más rápido los objetivos. Hemos tenido alianzas que no han estado alineadas con nosotros, por lo que las hemos quitado, y nos hemos enfocado en crear alianzas que tengan la misma idea de aportar y apoyar al ecosistema del trabajo en América Latina. Por eso hemos trabajado con alianzas desde Argentina hasta Cuba. 

La idea y la función de todas esas alianzas es poder llegar a la sociedad, concientizarlos en lo que es el cuidado, la necesidad del cuidado para la calidad de la vida de las personas dependientes. Hacemos una serie de actividades, como los congresos del cuidado, que tienen como finalidad poder convocar e integrar a la comunidad del cuidado. Participan cuidadores, empresas, emprendimientos, incluso el Estado, porque todos ellos hacen parte del ecosistema del cuidado, por lo que es importante integrarlos a todos. Hemos hecho este congreso en Cuba, Paraguay, se realizará también en San José de Costa Rica y México.

Y así trabajamos en diferentes espacios que buscan sensibilizar a la comunidad de cuidadores, personas mayores, sociedad civil, etc., y abrir esos espacios donde se visibilice y se sensibilice a la comunidad en el tema del cuidado.

¿Existe participación del Estado en la red? 

No nos hemos centrado en crear alianzas con el Estado debido a que puede haber intereses políticos y eso perdería la misión y objetivo de la Red. Hemos tenido su participación en algunas actividades y proyectos, facilitan auditorios, con conferencistas o ayudando a difundir, pero no tenemos alguna alianza con estas entidades. 

¿Cuáles han sido los principales logros y las principales limitaciones de la red?

Los principales logros es haber podido llegar con nuestra idea de socializar el cuidado de una forma apropiada a más de 66.000 cuidadores en América Latina, tener presencia en 21 países, tener un grupo de profesionales que están comprometidos y acordes con la idea. Por ejemplo, hay trabajos en donde se recomienda la famosa dieta mediterránea, pero siendo realistas, una persona mayor que vive en una vereda no va a tener el acceso a esa dieta. También todavía existen muchos prejuicios de algunos cuidadores con el tema de la eutanasia que es el derecho a morir dignamente, sobre todo en una región tan religiosa, o también está el tema de la sexualidad del adulto mayor, ya que también tienen derecho a tener una vida sexual activa, pero la sociedad no está preparada para poder manejar estos temas. Buscamos que la sociedad entienda que la persona mayor, es una persona como cualquier otra, en una etapa de la vida que tiene que vivir en condiciones plenas y dignas.

La mayor limitación es la parte económica, ya que el 90% de las actividades y tareas que realizamos las hacemos gratuitamente, entonces para poder soportar toda la estructura de la red es complejo.

¿Hacia dónde se dirige la red?

La red está empezando, aunque llevamos ya 16 años solo hemos hecho un granito de arena de todo lo que falta. Ahorita en Bogotá estamos trabajando en un programa de apoyar en los barrios a las personas con Alzheimer. Tenemos una frase que dice “soy guardián del Alzheimer”, que significa cómo puedo yo apoyar al vecino con un familiar en esta condición. El objetivo nuestro es poder hacer que la sociedad general valore y ayude a las personas con discapacidad, que son muchos.

¿En qué consiste en el proyecto de inteligencia artificial para personas mayores?

Estamos explorando la aplicación de la inteligencia artificial para las personas mayores, ya que se pueden trabajar muchas terapias para evitar el deterioro cognitivo. La idea es que las personas desde cualquier dispositivo puedan trabajar este tema de forma guiada. Porque muchas veces recomiendan hacer sudokus, pero a una persona con Alzheimer nivel 3 no le van a servir este tipo de actividades. El cuidador tiene que estar formado para eso. Son siete tipos de terapias que están reconocidas, entre ellas el razonamiento matemático y dentro de todo esto la inteligencia artificial te puede ayudar por medio de las preguntas que debe responder un cuidador. La inteligencia artificial te puede recomendar cuál terapia o cuales terapias son las recomendadas y cómo se deben realizar, una guía para que el profesional la aplique a la persona cuidada.

Página web de la Red Latinoamericana del Cuidado: https://rlcuidadores.net/portal/

Perfil de Instagram de la Red Latinoamericana del Cuidado: https://www.instagram.com/red_latinoamericana_de_cuidado/

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