ENTREVISTA A
Sigrid Velázquez
Coordinadora de la Agencia Abuelita Querida para el Cuidado de adultos mayores y pacientes hospitalizados

CLAUDIA
BERNAL
Primero, nos gustaría que te presentaras.
Mi nombre es Sigrid Velázquez, soy Coordinadora de la Agencia Abuelita Querida para el Cuidado de adultos mayores y pacientes hospitalizados. Algunos dirían que soy la CEO de Abuelita Querida, pero yo prefiero decir que soy la coordinadora, porque eso es lo que hago, coordinar los cuidados.
En el último tiempo, hemos constatado la emergencia y ampliación de nuevas formas de gestión privada encaminadas al cuidado de las personas mayores. Cuéntanos, ¿desde cuándo funciona la Agencia Abuelita querida? ¿Cómo ha sido el proceso como emprendimiento?
Era una idea que no sabíamos como llevar a cabo bien, no teníamos experiencia del cuidado del adulto mayor, a excepción de las experiencias vividas dentro de la familia. Teníamos por supuesto la experiencia de haber cuidado a nuestras abuelas, como fue mi caso específico, eso fue una de las cosas que me motivó. Una vez que comenzamos, en mayo de 2023, el camino se nos allanó. Muchas personas se nos acercaron, nos dieron ideas, nos dieron sus criterios de cómo debía ser, nos hablaron de sus experiencias en el campo del cuidado al adulto mayor. Esto nos enriqueció como emprendimiento, nos ayudó a crear el concepto de la agencia, a aclarar un poco más cual iba a ser nuestro objetivo y nuestro enfoque.
¿Qué necesidades sienten que están cubriendo en las personas mayores, cuál es el enfoque de trabajo con los cuidadores? ¿Han descubierto en esas necesidades vías, alternativas para poder ayudarles a solucionarlas? ¿Cómo?
Como agencia cubrimos varias necesidades. El adulto mayor ahora mismo en Cuba está enfrentando varios retos, y uno de ellos es la soledad. La soledad del anciano que ve a los jóvenes de su familia partir al exilio, quedando ellos acá a su suerte. Económicamente no puedo decirlo, porque nuestros clientes son estas personas que han emigrado y que pueden pagar los servicios que ofrecemos. Los ancianos que pueden permitirse un cuidado de agencias son los que tienen familiares en el exterior. Aún las agencias más económicas que ofrecen este tipo de servicios, no son pagables con los salarios que perciben las personas dentro de Cuba. Existen variantes por supuesto, más económicas, en las que la familia opta por cubrir servicios de dos o tres días en la semana para aliviar la carga familiar, en dependencia del poder adquisitivo de cada familia.
Atendemos a la necesidad afectiva que queda entonces, al acompañamiento que requieren esos adultos mayores. Dentro de los servicios de cuidados, además del acompañamiento, también atendemos sus necesidades de salud. Tenemos ancianos que producto de un proceso largo de encamamiento tienen úlceras por presión, las llamadas escaras. Nosotros atendemos el cuidado de las escaras. Ancianos que producto de enfermedades como el Parkinson, la demencia, han ido perdiendo autonomía y movilidad, y gracias a los cuidados que ofrecemos, han recuperado algo de independencia, se han sentido estimulados para retomar algo de su vida social, han vuelto a caminar.
Vías alternativas para ayudar al anciano existen, a través de donaciones, ofreciéndoles empleo o herramientas para que mejoren su economía. Nosotros como agencia hemos empleado a algunos adultos mayores que nos ayudan con el lavado, y en otras tareas, de manera que ellos mismos puedan cubrir sus necesidades. En mi caso específico yo hago manualidades, es otra vía de ayudarles. Hay muchos adultos mayores que tienen mucho por enseñar aun, sería bueno crear una red de apoyo, de manera que logremos conectar esas personas que tienen tanto para dar aun con personas que puedan necesitarles y emplearlos.
¿Qué servicios ofrecen como agencia? ¿Qué actividades realizan, cómo han sido acogidos? ¿Qué perfil de personas mayores se benefician de sus servicios? ¿Cuál es el perfil de las cuidadoras o cuidadores? ¿Cómo ha sido la experiencia de trabajo con estas personas?
Contar con un cuidador, que tiene los conocimientos y experiencia para mover, bañar, curar o cuidar a un adulto mayor facilita y mejora muchísimo la calidad de vida de los clientes. Muchos piensan que cuidar al adulto mayor es sencillo, hay personas que están enfrentando por primera vez el cuidado de una persona, porque tenían un anciano en casa que se valía, que era independiente, autónomo, que hasta trabajaba, y de pronto sufre un accidente cerebro vascular y ese cambio no saben cómo enfrentarlo.
Básicamente ofrecemos el servicio del cuidador al domicilio y el cuidado de pacientes hospitalizados en La Habana. Tenemos una subdivisión de los servicios. Además de los cuidados diurnos brindamos servicios de cuidados nocturnos, que se ocupan además de la higiene del sueño. Es un tipo de servicio que requiere más preparación, se deben crear otras condiciones y los cuidadores requieren una formación específica. Dentro de los cuidados a pacientes hospitalizados, tenemos a pacientes psiquiátricos y el cuidado a pacientes con otras enfermedades.
Nuestro servicio ha sido bien acogido. Desde junio 2023, que iniciamos como agencia, a la fecha (junio de 2025) hemos crecido significativamente. Ha sido gracias a las recomendaciones de nuestros clientes, más que por nuestras promociones en redes sociales. Hacer marketing digital es una herramienta esencial para cualquier emprendimiento, sin embargo, ha sido la recomendación de nuestros clientes la que más nos ha traído nuevos interesados en nuestros servicios. También muchos que han regresado, porque sobre todo cuando se trata de cuidados hospitalarios regresan. Todo esto nos hace sentir que el servicio que prestamos ha sido bien acogido y valorado.
¿Qué ancianos se benefician de nuestros servicios? Aquí hay una realidad que es un poco triste para nosotros. La mayoría son ancianos de más de 75 años, que ya no tienen una buena calidad de vida. Sus familias suelen encontrarse con una carga física y mental muy grande, muchos están encamados desde hace tiempo. En ese sentido, se puede hacer poco por un envejecimiento activo cuando nos llegan. Aspiramos que este rango de edad baje, para poder propiciar un envejecimiento activo, trabajar con personas que se acaben de jubilar, promover actividades que favorezcan mejorar la calidad de vida de esas personas, de manera que el acompañamiento nuestro se enfoque en estas áreas también, sin estar las personas en una etapa de soledad y depresión.
El perfil de nuestros cuidadores en su mayoría es procedente del sistema de salud. Se han desvinculado y vienen a trabajar con nosotros, médicos, enfermeras, fisioterapeutas. También tenemos cuidadores no profesionales, que se han desempeñado en algún momento de su vida cuidando a algún familiar y vienen a trabajar con nosotros con esa experiencia.
La contratación siempre va a estar en consonancia con lo que necesitan nuestros clientes. Algunos requieren de un cuidador especializado en dependencia del padecimiento que presentan, hay quienes requieren personas que puedan ayudar en un proceso de rehabilitación, o realizar una cura. Otros requieren solamente cuidadores que acompañen, que velen por el bienestar de esos mayores.
Trabajar con nuestros cuidadores ha sido muy positivo desde el punto de vista del crecimiento personal. He aprendido muchísimo, me he nutrido de todas las experiencias que traen. Ha sido también un proceso complicado, porque a veces un enfermero viene con una preparación, por ejemplo, y después de una vida de trabajo, se pierde un poco la sensibilidad, el atender de manera particular a una persona, de manera cercana. Lograr que entiendan que no solo es atender las necesidades físicas, sino también las emocionales, ha sido un proceso de reeducar en el trato al cliente. Cuando se convive en la casa con otros familiares, otro reto es saber responder con la ética de un cuidador, conocer los límites en las relaciones con los vecinos en el caso de los ancianos que viven solos. Es complejo, porque es aprender lo emocional, más allá de lo técnico. Educar en el cuidado del adulto mayor no es fácil ni es un proceso de un día, es un proceso constante y de crecimiento.
En el plano formativo, ¿imparten formación a través de talleres a sus cuidadores, a las familias? ¿Cómo los organizan? ¿En caso de no hacerlo, tienen proyectado hacerlos, cómo lo harían?
En estos dos años de trabajo hemos ofrecido el Taller de cuidados generales al adulto mayor, en el que se habla sobre los cambios que sufren las personas en su envejecimiento, cuáles son los principales padecimientos, cuál es la medicación recomendada. Aunque los cuidadores no mediquen tienen que saber al llegar a un caso nuevo, cuál es la dosis recomendada. Hay familias que automedican a sus parientes mayores y no los llevan a ver a un geriatra. Hemos ofrecido talleres de estimulación cognitiva, de envejecimiento activo. Hemos hecho lo posible para que nuestro personal se forme. Fomentamos la discusión y debate de casos nuestros, comentamos en busca de ayuda, porque existen cuidadores que están enfrentando por primera vez un cuidado con particularidades y deben adquirir la experiencia aprovechando lo que otros pueden aportar. Siempre les decimos que les recomienden a las familias acudir al médico. Pero deben aprender como apoyar de las mejores maneras, siempre respetando al anciano y sus familias.
Recientemente perdimos a algunos clientes por ley de la vida, y hemos pensado que es necesario ofrecer un taller de herramientas que ayuden no solo a los cuidadores, sino también a las familias para que puedan enfrentar esta etapa tan difícil y el duelo que viene detrás. Hemos pensado también en que los que llevan más tiempo trabajando con nosotros puedan ayudar a formar a los nuevos que se van incorporando.
¿Cuál es su opinión sobre los principales avances en materia de cuidados y personas mayores en Cuba?
En materia de cuidados hemos avanzado. Primeramente, con la aprobación de MiPymes para el cuidado, que permiten que exista un sector que puede acceder a este tipo de servicios. También, contar con una ley para el cuidado, que beneficia o respalda sobre todo a los cuidadores familiares. Pero queda mucho por hacer. Garantizar políticas de atención a los cuidadores y a los cuidados. Mejorar el sistema de distribución de medicamentos, las pensiones insuficientes que no garantizan un nivel de vida digno a los ancianos. Si existe una verdadera intención se puede lograr mucho, pero debe existir esa intención.
¿Cuán amplia es el área con la que están trabajando como emprendimiento con las cuidadoras y cuidadores, tienen contabilizado cuál es el alcance que están teniendo? ¿Llegan a las zonas rurales también?
No tenemos cuantificado nuestro alcance, pero sí hemos llegado a todos los municipios de La Habana, hemos tenido ancianos bajo nuestro cuidado en todos los municipios. En los cuidados hospitalarios también han sido clientes que han solicitado nuestros servicios de todos los municipios. Hemos tenido solitudes de cuidados en otras provincias, pero no tenemos creada la infraestructura para cubrir este tipo de servicios fuera de la capital. No obstante, hemos atendido casos de cuidado hospitalario a clientes de otras provincias que ha permanecido ingresados en instituciones de la ciudad.
¿Conoce de otras organizaciones, fundaciones, programas, experiencias comunitarias en su territorio o en zonas cercanas que se dediquen a la atención de las personas mayores, que brinden servicios de cuidado y bienestar, ya sean privados, estatales o sin ánimos de lucro?
En el área conozco varias iniciativas de cuidados al adulto mayor, privadas varias. Debido a la gran demanda que existe de cuidados, cada día salen nuevos servicios de cuidados. Sin ánimos de lucro también existen, la iglesia evangélica, por ejemplo, brinda atención al anciano, hace donaciones, comidas, actividades para personas de pocos recursos. Conocimos también a través de un concurso que hicimos en nuestra agencia de un proyecto comunitario en Párraga que, sin cobrar absolutamente nada, trabajan el tema del envejecimiento activo. Cuentan con un profesor que imparte clases a personas mayores y realizan ejercicio físico.
También conozco de una iniciativa en la Habana Vieja liderada por un profesor de artes marciales, donde hacen ejercicios con personas mayores, dos veces por semana, y hacen chequeos a los usuarios. Existen también negocios privados o personas que colaboran, que ayudan a cocinar alimentos para personas mayores cocinar. Es un tiempo muy duro para el adulto mayor. Pero siempre existen buenas personas que se preocupan por ellos y colaboran. Hay emprendedores que conozco que se han interesado en colaborar enseñándole manualidades u otros conocimientos al adulto mayor. Han ayudado a concientizar respecto a las necesidades del adulto mayor.
¿Qué necesidades formativas y de conocimiento acerca de los temas relacionados con el adulto mayor y sus cuidados cree que serían bueno trabajar? ¿Cree que le serían de provecho a su equipo de trabajo?
Toda acción formativa que se pueda dar para cuidadores, familiares, incluso para adultos mayores es muy necesaria. Hay una variedad de temas que es imposible cubrir, sobre todo por las necesidades tan diferentes de cuidados que tienen las personas. Hay quien solo tiene la necesidad de aprender cómo acompañar y cuidar, pero hay quien tiene la necesidad de aprender cómo lidiar con una determinada patología. Los temas de formación no se acaban, siempre será muy bien acogida y de provecho toda acción formativa que se pueda ofrecer. Siempre estaremos dispuestos a participar y colaborar.
Entre esos temas está el de la discapacidad, cómo atenderla, el adulto mayor y los cambios que sufre, cómo ayudar a envejecer al adulto mayor, cómo cuidarlo en su etapa final. Es importante conocer más sobre la demencia, el cuidado psicológico y emocional de las personas. Toda acción formativa encaminada al bienestar es bienvenida y necesaria. Se requieren también sesiones de intercambio de cuidadores, redes de apoyo, poder aclarar dudas. Hay un deseo de aportar conocimientos y a la vez nutrirse de los conocimientos de otros. Promoverlos sería muy fructífero para el cuidado del adulto mayor.




