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15 de mayo de 2025

NOTA DE PRENSA N° 21

Patrón de acoso y hostigamiento a madres de personas disidentes o privadas de libertad por razones políticas: entre la negligencia institucional y la vulneración de derechos fundamentales. 

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Un nuevo caso

La Habana, 15 de mayo de 2025 — Una grave denuncia ha salido a la luz pública a través de redes sociales, donde la actriz y escritora Lynn Cruz expone la situación de acoso sostenido y vulneración de derechos que vive su madre, una mujer viuda y adulta mayor, residente en el municipio de Boyeros, específicamente en la localidad de Nuevo Santiago (Santiago de Las Vegas).

Según la denuncia, la señora ha sido víctima durante meses de múltiples actos de hostigamiento por parte de vecinos, acompañados de la inacción de las autoridades locales, particularmente el Instituto de la Vivienda y la Policía Nacional Revolucionaria. Entre los hechos relatados se destacan instalaciones ilegales en la azotea de su vivienda que han dañado la impermeabilización del techo, la obstrucción del acceso a su apartamento, manipulación del suministro eléctrico mediante sabotaje del “catao” (interruptor general), revisiones no autorizadas al tanque de agua y amenazas directas hacia sus animales domésticos. Incluso se reporta que uno de sus gatos fue agredido brutalmente y murió a causa de las lesiones.

La situación ha sido documentada en múltiples ocasiones desde octubre de 2023 hasta mayo de 2025. A pesar de haber presentado denuncias formales en la Estación de Policía de Santiago de Las Vegas, así como en el Departamento de Edificios Multifamiliares del Instituto de la Vivienda, la familia no ha recibido respuestas efectivas. “Todos estos procesos parecen ser cíclicos”, afirma Cruz, quien ha activado una campaña pública para visibilizar lo que considera un patrón de desamparo institucional y violencia sostenida.

En una actualización publicada el 14 de mayo, Cruz constató que, aún después de hacer pública la situación, la electricidad de la vivienda de su madre volvió a ser interrumpida de forma intencionada. Técnicos de la empresa eléctrica constataron que el interruptor había sido zafado para provocar cortocircuitos internos y desconectar la corriente sin necesidad de presencia humana constante. La hija y la madre tuvieron que hacer una posta de 12 horas para entender el origen del fallo eléctrico, lo que revela el nivel de tensión e inseguridad cotidiana al que están sometidas.

Los derechos de las personas mayores importan

Además de la omisión de deberes por parte de inspectores, técnicos y autoridades del orden público, se suma el maltrato simbólico por parte de figuras comunitarias como el presidente del Comité de Defensa de la Revolución (CDR), quien se negó a leer una carta firmada por la señora afectada y llegó a calificarla de forma ofensiva por tener mascotas.

Este caso vulnera gravemente derechos establecidos en la Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores, de la cual Cuba no es firmante, pero cuyos principios universales están recogidos en el nuevo Código de las Familias. Entre los derechos vulnerados se encuentran:

  • El derecho a la dignidad y a una vida libre de violencia (Art. 7 y 9): La víctima ha sido sometida a hostigamiento físico, verbal y ambiental por parte de sus vecinos, sin que el Estado haya garantizado su protección.

  • El derecho a la integridad personal y a una vivienda adecuada (Art. 11): Las instalaciones ilegales y la manipulación de recursos básicos como el agua y la electricidad representan amenazas reales a su salud y seguridad.

  • El derecho a la igualdad y no discriminación por edad (Art. 5): Las autoridades han ignorado repetidamente sus denuncias, ignorando el tratamiento diferencial que deberían proporcionarle en cuanto a su posible mayor vulnerabilidad por ser una mujer mayor.

  • El derecho al acceso a la justicia (Art. 31): A pesar de múltiples denuncias, ni la policía ni los funcionarios responsables han actuado con la debida diligencia.

Cruz concluye sus publicaciones reiterando que su objetivo no es solo denunciar la situación individual de su madre, sino visibilizar un patrón más amplio de violencia institucional y abandono hacia las personas mayores en Cuba. “Tristemente, su caso no es el único. Y eso es lo alarmante”, señala. La familia continúa esperando una respuesta institucional que haga valer los derechos básicos de una persona mayor, que solo pide vivir en paz en su propio hogar.

Reconocer, corregir y proteger: recomendaciones sobre cómo intervenir frente a vulneraciones de derechos de las personas mayores

La situación de la madre de Lynn Cruz no es un caso aislado, sino un reflejo de una crisis estructural que afecta a miles de personas mayores en Cuba. El país enfrenta un acelerado proceso de envejecimiento demográfico, con más del 24% de su población superando los 60 años, y se estima que para 2050 este grupo representará más del 35%. Este fenómeno se ve agravado por la crisis económica, la migración masiva de jóvenes y mujeres, y la falta de políticas públicas efectivas que garanticen una vejez digna. 

El Observatorio Cuido60 ha documentado cómo la combinación de pobreza, inseguridad alimentaria, colapso de servicios básicos y abandono institucional ha dejado a las personas mayores en una situación de extrema vulnerabilidad. Muchos enfrentan soledad, maltrato y dificultades para acceder a servicios esenciales, mientras que el Estado no proporciona mecanismos efectivos de protección ni acceso a la justicia. La historia de la madre de Lynn Cruz ejemplifica esta realidad: una mujer mayor, viuda, que sufre acoso, sabotaje de servicios básicos y desamparo institucional. Su caso pone en evidencia la urgente necesidad de implementar políticas públicas inclusivas y de fortalecer la protección de los derechos humanos de las personas mayores en Cuba.

Es imperativo que el Estado cubano reconozca y aborde esta crisis, garantizando condiciones de vida dignas para sus ciudadanos mayores y cumpliendo con los estándares internacionales de derechos humanos. En una publicación de agradecimiento a las personas que se han sensibilizado con la situación de esta familia vulnerada, realizada el 15 de mayo, la actriz escribió:  

“Quiero agradecer una vez más a todas las personas que han estado apoyando. Cuando uno vive una situación en su entorno, cómo a la que ha estado sometida mi madre durante meses, soportando en silencio, y por extensión toda la familia, y no encuentra apoyo en las autoridades, es difícil aceptar ese desamparo. Una percibe con crudeza el deterioro social. Ese que no se quiere aceptar porque nadie quiere vivir amargado”.  

Este caso debe ser un llamado urgente a la acción colectiva. A las autoridades competentes, les corresponde cumplir con su deber constitucional y ético de proteger a todos los ciudadanos, especialmente a los más vulnerables. Ignorar esta realidad, omitir responsabilidades o relativizar los abusos solo contribuye a la normalización del maltrato y al aumento de la percepción de colapso moral que se vive en el país. Instamos al Instituto de la Vivienda, la Policía Nacional Revolucionaria, la Federación de Mujeres Cubanas y todos las instituciones y actores involucrados a intervenir de inmediato, garantizando la seguridad de la persona mayor afectada y estableciendo precedentes de justicia.

A los vecinos, les pedimos sensibilidad y humanidad. Nadie debería convertirse en cómplice pasivo del abuso. La convivencia requiere respeto, empatía y apoyo mutuo, especialmente hacia quienes han dedicado su vida al país y merecen vivir su vejez con dignidad. Y a la sociedad civil, le corresponde alzar la voz, documentar, denunciar y organizar redes de protección para que los derechos de los adultos mayores no sigan siendo letra muerta. Solo una ciudadanía activa, consciente y solidaria podrá revertir esta espiral de abandono y violencia. Porque defender a una persona mayor es defender el futuro de todos: la posibilidad de envejecer con respeto, seguridad y justicia.

(1) Fuente: Facebook https://www.facebook.com/story.php?story_fbid=8556634664386440&id=100001199731987&mibextid=wwXIfr&rdid=ngeUDHXNrdLIF2YN# 

(2)  Organización de los Estados Americanos. (2015). Convención Interamericana sobre la protección de los derechos humanos de las personas mayores. https://www.oas.org/es/sla/ddi/docs/tratados_multilaterales_interamericanos_a-70_derechos_humanos_personas_mayores.pdf 

(3)  Fuente: https://www.facebook.com/story.php?story_fbid=9734971529886075&id=100001199731987&mibextid=wwXIfr&rdid=ZdDh6ewnB5RIATxg

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