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Marzo de 2026
NOTA DE PRENSA N° 28
La vida de una persona mayor importa.
Inseguridad y violencia contra personas mayores en situación de calle.
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Pocos datos y creciente estigmatización de las personas en situación de calle.
En los últimos años, la situación de calle en Cuba se ha convertido en una manifestación tangible del deterioro socioeconómico que atraviesa el país. Aunque las cifras oficiales son escasas y desactualizadas, sabemos que, después de una década sin datos, los casos se triplicaron. El Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), contabilizó al menos 3,690 personas en situación de “conducta deambulante” hasta septiembre del 2023. Entre 2024 y la fecha que publicamos este informe, la calidad de las condiciones de vida de la población en general ha experimentado un grave deterioro y los casos de personas en situación de calle siguen aumentando.
Frente a la carencia de datos oficiales, observatorios ciudadanos y medios independientes han venido documentando un aumento sostenido en el número de personas que viven en espacios públicos, especialmente personas mayores. Investigaciones realizadas por el Observatorio Cuido60 evidencian un aumento en el número de personas mayores en situación de calle en el país en los últimos años (1). En el contexto de acelerado envejecimiento demográfico, este fenómeno se ve agravado por el debilitamiento de la red de protección social y familiar, así como la insuficiencia de las pensiones frente al encarecimiento del costo de la vida y los recortes en la asistencia social.
Sin embargo, la retórica gubernamental ha contribuido a la estigmatización de las personas en situación de calle. El caso más ilustrativo, aunque no el único, lo protagonizó la entonces ministra de Trabajo y Seguridad Social de Cuba, Marta Elena Feitó Cabrera, cuando declaró que “en Cuba no hay mendigos”, sino personas “disfrazadas de mendigos”. Esta afirmación, pronunciada en un contexto de profundización de la crisis estructural y de un creciente malestar social, generó una inmediata ola de rechazo e indignación popular, expresada fundamentalmente a través de las redes sociales. La reacción ciudadana fue tan contundente que, en menos de 24 horas, la ministra “presentó su renuncia”, la cual fue “aceptada” de forma inmediata.
A pesar de la retórica oficial que suele negar o subestimar la existencia del fenómeno, la realidad cotidiana en las calles de Cuba es irrefutable: cientos de personas, entre ellas una proporción significativa de personas mayores, sobreviven en condiciones de indigencia, sin hogar, sin ingresos estables y sin acceso a una asistencia social efectiva. Aunque esta táctica de ocultamiento no es nueva en el discurso oficial, en aquella oportunidad adquirió un carácter especialmente cruel. Al afirmar que quienes viven en la calle lo hacen por elección o como estrategia para “vivir del trabajo ajeno”, se refuerza el estigma social sobre las personas que han quedado al margen de las redes de cuidado y apoyo social. Con ello, se desplaza la responsabilidad del Estado en el colapso del sistema económico y asistencial hacia las propias víctimas. Este tipo de visión, que sin duda ha primado durante mucho tiempo en las autoridades cubanas, tiene enormes consecuencias en la percepción y actitudes de la ciudadanía sobre el fenómeno real, contribuyendo a deshumanizar, culpabilizar y criminalizar a quienes están en dicha condición.
El caso detonante del aumento de la inseguridad para las personas mayores en situación de calle.
En la madrugada del 20 de febrero se produjo en la ciudad de Cárdenas, provincia de Matanzas, un hecho de extrema violencia contra una persona mayor en situación de calle. La información comenzó a circular a través de una publicación realizada por Christian Arboláez en su perfil de Facebook, bajo el encabezado “Noticia en desarrollo – Cárdenas”.
Según esa primera comunicación pública, el suceso ocurrió en el reparto Fructuoso Rodríguez. La víctima, identificada como Agustín, conocido por muchos vecinos con el apodo de “Bin Laden”, se encontraba durmiendo sobre un banco en un espacio público cuando, de acuerdo con los testimonios, le prendieron fuego mientras dormía. Un joven logró auxiliarlo, apagar las llamas y trasladarlo de inmediato a un centro hospitalario local. Posteriormente, debido a la gravedad de las lesiones, fue remitido en estado crítico hacia la ciudad de Matanzas.
En ese momento, la información disponible era limitada. La publicación señalaba que no se había podido obtener detalles actualizados sobre su estado de salud, debido a que el teléfono del hospital se encontraba fuera de servicio. El hecho fue presentado como una noticia en desarrollo, abierta a confirmaciones adicionales.
La reacción en la sección de comentarios fue inmediata y masiva. Numerosos usuarios expresaron indignación, dolor e impotencia ante lo sucedido. Varios comentarios apuntaron a una percepción de deterioro de los valores sociales y al incremento de la violencia juvenil en el país. Algunos vecinos de Cárdenas señalaron la presencia habitual de menores y jóvenes en actividades delictivas nocturnas, mientras otros subrayaron que la víctima era conocida en la comunidad como una persona vulnerable que “no se metía con nadie”. También hubo llamados explícitos a que se investigara el caso y se hiciera justicia.
Horas más tarde, una segunda publicación del mismo autor confirmó el desenlace fatal. Bajo el encabezado “Agustín no sobrevivió, le quitaron la vida”, se informó que el adulto mayor falleció a causa de la gravedad de las lesiones sufridas. De acuerdo con esa actualización, tras su traslado inicial fue remitido al Hospital Universitario Faustino Pérez, pero no logró recuperarse.
En el trayecto, según el relato difundido, se le preguntó si sabía quién le había realizado tal acto. Debido a su estado de gravedad, no podía hablar, pero alcanzó a asentir con la cabeza. Más tarde, se indicó que el presunto responsable había sido detenido y que tenía 18 años de edad.
La confirmación del fallecimiento intensificó la reacción pública. En los comentarios de esta segunda publicación, los usuarios insistieron en la necesidad de que el caso fuera procesado como homicidio, exigieron sanciones ejemplarizantes y reiteraron su preocupación por lo que describen como un aumento de la violencia y la deshumanización social, especialmente en sectores juveniles. El tono general fue de conmoción, reclamo de justicia y reflexión sobre la vulnerabilidad de las personas en situación de calle que padecen abandono y sufren el estigma que el mismo gobierno ha reproducido con notable falta de sensibilidad.
Con la muerte confirmada de Agustín, el suceso pasó de ser una agresión grave a un presunto homicidio, generando una profunda consternación en la comunidad local y reabriendo el debate sobre la protección de las personas mayores en situación de extrema vulnerabilidad. Sin embargo, para no quedar en lo anecdótico del caso, es preciso entender y profundizar en las causas estructurales que pueden explicarlo. En este contexto, la falta de reconocimiento e intervención adecuadas de la situación de calle no solo es inaceptable, sino también peligrosa, ya que impide la formulación de políticas públicas urgentes y pone en riesgo a una parte creciente de la población.
Situación de calle, envejecimiento demográfico y aumento de la inseguridad pública.
Cuba es uno de los países más envejecidos de América Latina, con más del 25 % de su población mayor de 60 años en 2025, y se espera que para 2030 esta cifra supere el 30 % (2)(3). Al mismo tiempo, la sociedad cubana ha experimentado un empobrecimiento acelerado, afectando fundamentalmente a las personas mayores, quienes en la actualidad constituyen los grupos más vulnerables de la población. Este empobrecimiento ha venido acompañado de una disminución de la protección social. En consecuencia, muchas de las personas mayores han disminuido sustantivamente su calidad de vida y muchos han perdido sus medios de vida, debiendo recurrir a las calles para sobrevivir.
De acuerdo con nuestro monitoreo, existen una serie de características clave que configuran el fenómeno de la situación de calle en Cuba y que dificultan su estudio y abordaje por parte de los actores sociales e institucionales. Sin ánimo de ser exhaustivos, a continuación, se enumeran las más relevantes:
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Negación institucional del fenómeno
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Cifras contradictorias y poco transparentes
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Pensiones insuficientes y pobreza estructural
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Ruptura de redes familiares, sociales y comunitarias
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Aumento de la soledad
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Condiciones críticas en centros de protección social y de salud pública
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Maltrato institucional y simbólico (incluido el mediático)
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Discriminación en el espacio público, tabúes y rechazo social
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Invisibilidad mediática y censura
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Racismo, edadismo y discriminación de género
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Testimonios ciudadanos como única fuente de información y denuncia
La falta de atención al empobrecimiento acelerado de la población y su versión extrema como es la situación de calle, constituye una violación directa de derechos fundamentales establecidos en instrumentos internacionales. El Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, en lo relativo al acceso a servicios médicos y vivienda adecuada; la Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores, que exige protección efectiva frente al abandono y el derecho a una vida digna, libre de violencia; así como otros instrumentos jurídicos internacionales como los Principios de las Naciones Unidas en favor de las Personas de Edad y los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030.
La vida de una persona mayor importa
Frente a esta realidad, no queda otra opción que denunciar, visibilizar y documentar las historias de los sectores más marginados, vulnerables y desatendidos del país, al tiempo que se promueve el acompañamiento social y legal a las personas afectadas. Es responsabilidad de la sociedad civil señalar de forma clara y fundamentada las insuficiencias estructurales y la falta de voluntad política del Estado, cuyas acciones y omisiones perpetúan la exclusión social. En Cuba, no son las personas en situación de calle quienes ocultan su identidad, sino los funcionarios que, amparados en discursos evasivos, operan sin rendición de cuentas, mientras contribuyen de manera sistemática al deterioro del tejido social.
Como organización comprometida con la defensa de los derechos de las personas mayores, desde Cuido60 exigimos una investigación inmediata, transparente y urgente sobre el asesinato de Agustín, cuyo caso ha conmocionado a la comunidad y expuesto, de manera cruel, la extrema vulnerabilidad en que viven cientos de personas mayores en situación de calle en Cuba.
Demandamos que los resultados de dicha investigación sean puestos a disposición del público sin dilaciones ni opacidad, en correspondencia con la gravedad y la crueldad de los hechos. Asimismo, reclamamos que este crimen no sea tratado como un hecho aislado, sino como la expresión más dolorosa de un entramado de causas estructurales que incluyen el empobrecimiento acelerado, la ruptura de redes de protección social y comunitaria, la desatención institucional y el colapso socioeconómico que empuja a personas mayores a la indigencia y a la exposición permanente al abuso.
Exigimos, además, que se impongan condenas ejemplarizantes que envíen un mensaje inequívoco de que la violencia contra los más vulnerables no será tolerada. La impunidad no puede convertirse en una segunda forma de agresión. La vida de Agustín, como la de cualquier ciudadano, tenía dignidad y valor; su muerte obliga a las autoridades a rendir cuentas y a la sociedad a no callar.
(1) Cuido60. (2023). Envejecimiento y situación de calle en Cuba: datos y relatos sobre personas mayores en calle. Cuido60. Ver notas de prensa No. 9 al 12 en: https://www.cuido60.com/notas-de-prensa-1 y documental Sombras en la ciudad disponible en: youtube.com/watch?v=jl0oy0oongU&embeds_referring_euri=https%3A%2F%2Fwww.cuido60.com%2F&embeds_referring_origin=https%3A%2F%2Fwww.cuido60.com&source_ve_path=OTY3MTQ
(2) Oficina Nacional de Estadísticas e Información. (2025, 3 de julio). Cuba envejece rápidamente: a finales de 2024, el 25,7 % de la población tenía 60 años o más [Comunicado de prensa]. ONEI.
(3) El País. (2025, 10 de marzo). Cuba, uno de los países más envejecidos de América Latina —y se espera que supere el 30 % en 2030.
BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA PARA LA NOTA
Cuido60 – Observatorio de Envejecimiento, Cuidados y Derechos
Espejismos de la nación: la voz de los mayores en situación de calle. Disponible en: https://www.cuido60.com/post/espejismos-de-la-naci%C3%B3n-la-voz-de-los-mayores-en-situaci%C3%B3n-de-calle
elTOQUE
Situación de calle en Cuba: un fenómeno cada vez más visible entre los adultos mayores. Disponible en: https://eltoque.com/situacion-de-calle-en-cuba-un-fenomeno-cada-vez-mas-visible-entre-los-adultos-mayores
CiberCuba
Solidaridad callejera desnuda precariedad y abandono en Cuba. Disponible en: https://en.cibercuba.com/noticias/2025-08-10-u1-e209363-s27061-nid308721-solidaridad-callejera-desnuda-precariedad-abandono
CiberCuba
Gesto emociona en Matanzas: hombre regala abrigo a anciano en situación vulnerable. Disponible en: https://en.cibercuba.com/noticias/2025-02-28-u1-e42839-s27061-nid297929-gesto-emociona-hombre-matanzas-regala-abrigo-anciano
14ymedio
Información general sobre el medio independiente 14ymedio. Disponible en: https://en.wikipedia.org/wiki/14ymedio
El País
El hundimiento de Cuba: “Somos un altar de sacrificios”. Disponible en: https://elpais.com/america/2026-02-15/el-hundimiento-de-cuba-somos-un-altar-de-sacrificios.html
El País
Cuba es un país de viejos: tasa de natalidad y envejecimiento. Disponible en: https://elpais.com/us/2025-03-02/cuba-es-un-pais-de-viejos-la-isla-reporta-su-tasa-de-natalidad-mas-baja-desde-la-revolucion.html
Cuido60. (2023). Envejecimiento y situación de calle en Cuba: Datos y relatos sobre personas mayores en calle. Cuido60. Notas de prensa No. 9 al 12 disponibles en https://www.cuido60.com/notas-de-prensa-1 y documental Sombras en la ciudad disponible en https://www.youtube.com/watch?v=jl0oy0oongU
El País. (2025, 10 de marzo). Cuba, uno de los países más envejecidos de América Latina —y se espera que supere el 30 % en 2030. https://english.elpais.com
Oficina Nacional de Estadísticas e Información. (2025, 3 de julio). Cuba envejece rápidamente: A finales de 2024, el 25,7 % de la población tenía 60 años o más [Comunicado de prensa]. ONEI. Publicado en Cibercuba. https://www.cibercuba.com
Periódico Victoria. (2024, 20 de febrero). Errantes en su propia tierra: Miradas al fenómeno de los deambulantes en Cuba (I). Diario Digital de la Isla de la Juventud. https://www.periodicovictoria.cu/errantes-en-su-propia-tierra-miradas-al-fenomeno-de-los-deambulantes-en-cuba-i/






