Mírate al espejo
- Irina Diéguez Toledo
- hace 6 días
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Por: Irina Diéguez
Estás fuera. La gente camina como zombies a causa de una enfermedad que no termina. Entras. Tu perra ya ciega, tiene un tumor expuesto en el borde de su oreja. Ella es familia, te ha acompañado 18 años, pero es caro el veterinario.
Tu persona importante luce cansada. Se agotaron las pastillas que mejoran la condición de su próstata, los pañales desechables, el trófin que ayuda a subir su hemoglobina, sus meriendas, las ensaladas de vegetales. Ya no hay helados, ni dulces, ni avena
Tampoco el "lujo" de salir al teatro, al cine, a cenar, a mirar el mar. Se ve disminuido dentro de la ropa que alguna vez, fue su talla. ¿Qué le queda de dignidad a alguien que no puede evitar orinarse encima? No tiene nada de qué conversar, dice, y continúa leyendo.
Miras las lesiones que le crecen en la piel. Tiene un sin fin de turnos médicos pendientes, hasta que puedas costear los taxis, o pagar una ambulancia.
Detrás de cada puerta, hay otros viejos, otras historias. A todos nos crece el cansancio.
¿Adónde se fue la risa franca de la gente? ¿Quién hizo planes para fin de año, quién pintará su casa, estrenará ropa, se comerá las 12 uvas de la suerte? ¿Por qué seguir fingiendo?¿Cuándo el miedo nos arrebató la vida? Mírate al espejo.




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